martes, 6 de noviembre de 2012

Tirando la caña

Madre mía que si no llega a decirme una amiga que le pasase la dirección del blog, se me olvida su existencia.
Después de mi "recolocación vacacional" en septiembre he vuelto tan apacible que ni me acordaba de mis palabras internaúticas. Desde entonces:
paz, sosiego tranquilidad... solo perturbado por una funcionaria pública que me ha intentado esposar a su cama, un niñato con ganas de "maduras" (dime tú), un liberal místico con novia y que a pesar de su "libertad de comunicación"(que incluye sexo como continuación de una conversación) tiene remordimientos y un amigo que duerme contigo y con el que compartes días como un matrimonio (hogar, coches, conflictos pero nada de sexo)
En resumen: la gente es POCO INTERESANTE, al menos a mi me interesa poco. Si al menos el sexo fuera espectacular, pues mira, eso que te llevas, pero sino (que es el caso)

Hace poco me he visto tirando caña de nuevo, eso si, con uno repito y no me convence, pero volvemos a eso que decía del sexo "güeno", si no de qué.
Los demás: nuevos . Inconscientemente cumplen un patrón parecido: mayores de 30 y separados (madre mía)
pues eso, a ver que sale (o no) de esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario